El mercado de profesionales

27.09.2016

Las nuevas tecnologías están supliendo cada vez más las profesiones del pasado y no hablamos de un pasado lejano, si no de uno más reciente. En el día de hoy se publicita los 18 años de Google. Hay gente que no cae en la cuenta de éste hito histórico, dado que prácticamente nacieron con este buscador ya existente. Pero algunos recordamos cuando internet era cosa de universidades y gobiernos. Recordamos cuando los buscadores de antaño no arrojaban la información que buscábamos – cuando además no era existente – y cuando para hacer llegar información entre dos puntos de la red, no existían las altas velocidades que actualmente disponemos en la misma. Y ya no hablemos de cuando no existían teléfonos móviles.

En aquellas épocas, para hacer llegar un documento y que quedara meridiana constancia de la recepción, utilizábamos un aparato denominado Fax. Actualmente, si bien aún existen, están en periodo de extinción al haber sido sustituidos por faxes en la red. Es pues un aparato que antes o después, así como su cadena de producción, dejará de existir.

Pero tampoco tenemos que irnos a la gran industria de maquinaria para el usuario. Según CareerCast  hay profesiones en riesgo de extinción, tales como la de cartero, granjero, la prensa en papel, documentalistas, corredores de seguros, entre otros.
Igualmente, todos hemos observado una clara obsolescencia en ciertos productos que adquirimos. Esto es, cuando no hace mucho valía la pena realizar una inversión para garantizar la vida útil de los utilitarios que adquiríamos, actualmente hay productos que en el momento de la venta tienen fecha de caducidad. Ello comporta que la inversión que estemos dispuestos a realizar en un producto sea más ajustada y por ende, es necesarios que dichos productos se acoten a precios competitivos, lo que conlleva un ajuste en los costes (materias primas, salarios, infraestructuras, etc.) para poder dar salida a los productos finales.

De un tiempo a aquí, muchas empresas consideraron que era más rentable externalizar ciertos servicios. Actualmente se observa un cambio de ciclo en dicho sentido y se empieza a internalizar servicios que habían sido externalizados.

Vivimos actualmente una época donde claramente no existe el trabajo vitalicio. Observamos que nos vemos en la necesidad de compatibilizar la vida profesional con la vida personal y el mundo actual nos exige que estemos en formación continua para ser los mejores profesionales en nuestro sector.
Hay aún profesiones donde se precisa del trato directo con el profesional. Así, no vamos al hospital para que este nos atienda, si no que vamos a buscar al médico especialista. No vamos al colegio de arquitectos para que este nos desarrolle un proyecto, si no que vamos al propio arquitecto. No es una empresa inmobiliaria la que nos asesora sobre el precio de venta de un inmueble, si no el comercial especialista en esa zona.

Son esos profesionales - persona física - los que van a dar respuesta a nuestras necesidades y por lo tanto, la pericia en su profesión, su formación continuada y un código ético patente son los pilares que asegurarán su estabilidad en el tiempo.